Almohadas ajenas (I)

Hoy desperté en la habitación continua, este choque de calor que ha invadido mi ultima ciudad de residencia Zapopan ha generado que noche a noche deba dormir sobre las colcha solo en boxers y sin la necesidad de refugiarme a lo que yo llamaba sabanas frescas. Pero aún así este departamento que rento y que por el momento considero como mi hogar aún se siente extraño, como si las almohadas en las que descanso sean ajenas. -Y mira que las he pagado de mi propio bolsillo-. Pero a todo esto he tratado de hacer una remembranza de los últimos 20 años de todos lo lugares en los que he dormido, desde habitaciones de hotel en alguna ciudad perdida, alguna habitación rentada de forma temporal y hasta de un familiar o amigo quien con cariño ha deseado prestarme un lugar donde pernoctar e inclusive una pijama extra. Hoy puedo decir que se siente ajeno, y no solo por el lugar sino del tener que recordar día a día cuando despierto donde estoy, y la razón importante porque estoy aquí entre almohadas ajenas.

Quiero que me trates suavemente (II)

Ya había pasado casi año y medio del fatal accidente, y en mes de Julio era el aniversario del Flaco, de su Guapo como ella lo llamaba. Trataba de la manera mas madura llevar esta situación, – Estaba completamente enamorado de ella, de La Bonita. Había aprendido con el tiempo a sobre llevar sus caídas, ayudarla a levantarse y seguir adelante aunque por eso me llevara un par de rodillas raspadas y sangradas. Pero el Ángel que llevaba en su corazón era lo que mas hacia que me sintiera desconcertado, por una parte lo hermosa que era y por otra parte que no tenia el 100% de su cariño. Créanme, era muy difícil competir con un muerto, pero aún así estaba completamente seguro que antes del evento fatal yo ya había entrado en su corazón y sabía que continuaba en un huequito.

El Vagabundo (1953)

El VagabundoHace varios días leí un articulo en el EmpireOnline sobre personajes de cine que han influido en las películas con temáticas de la Navidad, que ha marcado a muchas personas para estas fechas. De hecho existen tradiciones principalmente en la unión americana que se reúnen en torno a la noche buena a disfrutar en familia de esos filmes con temáticas navideña, desafortunadamente aquí solo es emborracharse y poner una sinfonóla a todo volumen con canciones de Joan Sebastian, Vicente Fernandez o por un personaje tan mencionado que ni siquiera conozco Julion Alvarez.

Para mí, tanto la noche previa como el día 25 de diciembre poder disfrutar de un día completo de televisión viendo películas navideñas y retozando como vaca en el sillón comiendo del recalentado y ver continuamente película tras película.

La aparición de la bestia: Alien (1979)

Alien 1979

Aliens el Octavo Pasajero

En muchos sentidos, Alien estableció un nuevo estándar para los efectos especiales truculentos y aterradores, después de la larga tradición de formas extraterrestres humanoides en que la intención aterradora normalmente se anunciaba y se percibía antes de la acción aterradora en si. Ahora, lo horroroso podía ser algo orgánico, pegajoso, dientudo e inteligente, todo a la vez, y la acción podía ser más rápida que una bala: un asalto cuantitativo desde lo que habíamos visto en The Blob (1958).

La tripulación de la nave Nostromo surca el espacio en una misión de salvamento comercial. Respondiendo a lo que parece ser una llamada de socorro, encuentran un vasto campo de huevos en incubación en un extraño planeta. Cuando Kane (Hurt) se inclina para examinar a uno de ellos, éste explota y una criatura con tentáculos se le aferra a la escafandra espacial. Inmediatamente lo llevan a la nave y lo confinan en la enfermería.

Ése Trío de directores del Cine de Oro

El Rey del Barrio

Cuando se habla de la famosa época del Cine de Oro en México es traer a la cabeza aquellos actores y artistas que llenaban las taquillas y salas de cine pero principalmente el por qué de cualquier mexicano promedio se sentía identificado o aspiraba a sus historias llevadas a la pantalla grande. Estrellas como David Silva, Pedro Infante y German Valdez Tin Tan son lo que ahora conocemos como los grandes iconos de la cultura mexicana aunque no hubiese sido posible por la persona que estuvo atrás de cada uno de ellos para crearles esa personalidad característica.

Hablar de Alejandro Galindo, Ismael Rodriguez y Gilberto Martinez Solares es sabido por pocos pero tal vez no para muchos, que son los responsables y dieron esas pinceladas y matiz de ésta gran época del Cine en México. Ése Trío de directores del Cine de Oro quienes con sus grandes películas abarrotaban las salas de cine todos los fines de semana, más que seguir los cánones establecidos para el séptimo arte, sus historias, argumentos, dirección y el grupo de actores que conformaban lograron proyectar la visión de cada uno de ellos.

La cabeza en la cama: The Godfather

La cabeza en la cama: The Godfather (1972)Jack Woltz (Marley), un productor de Hollywood, no quiere darle al cantante Johnny Fontane (Al Marino) un papel principal en una película bélica que va a rodarse -Dile a tu jefe, sea quien sea- le dice al consigliori de Don Corleone, Tom Hagen (Robert Duval), -que ese cerdo de Johnny Fontane nunca trabajará conmigo y que yo no me bajo los pantalones por muchos italianos que vengan hacerme una puñeta-. Woltz se despierta en su cama con las sabanas de seda manchadas de sangre y descubre sobre el colchón la cabeza de su amado caballo de carreras, Khartoum. Como era fácil de imaginar, Johnny Fontane consigue el papel.

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