Moderatto Army ¡Qué mamadas!

ModerattoCreo que lo que comenzó como una broma, ahora ya es una exageración y ya un poco molesto para los rockeros y metaleros contemporáneos, la verdad es que les vale madres. Lorenia y yo estábamos cagadisimos de escuchar los discos Resurrexion y Detector de metal de Moderatto. Al grado que mi ex-novia me llamaba al celular cuando andaba en el antro con sus amigas para decirme: -Wicho tu canción está sonando! – (Quemandome de amor).

El simpático amigo del bastón (III)

Estoico y sonriente se le ve dos o tres veces por semana muy temprano esperando en la esquina de ese bulevar a mi simpático amigo,  con una voz delgada así como su figura te regala una sonrisa mientras te pide una moneda. El ignorarlo está de menos, el dársela está de más ya que te llena de bendiciones por algo que para él puede ser el sustento de su día a día. En diciembre, lo verás con una capa de rey mago y su inconfundible gorro cubriendo su orejas, muy abrigado con bufanda y siempre, lo que es de siempre su bastón en mano que recorre a lo mucho 10 metros por la calle dejando atrás su pie mientras que el otro se adelanta a la par del bastón. Alguna vez mi madre me dijo que nunca faltara la caridad para los ancianos, quienes ya después son abandonados sin ayuda pero a mi simpático amigo solo lo veo así, como un personaje más de un pequeño viaje o trayecto de mi día a día.

Almohadas ajenas (I)

Hoy desperté en la habitación continua, este choque de calor que ha invadido mi ultima ciudad de residencia Zapopan ha generado que noche a noche deba dormir sobre las colcha solo en boxers y sin la necesidad de refugiarme a lo que yo llamaba sabanas frescas. Pero aún así este departamento que rento y que por el momento considero como mi hogar aún se siente extraño, como si las almohadas en las que descanso sean ajenas. -Y mira que las he pagado de mi propio bolsillo-. Pero a todo esto he tratado de hacer una remembranza de los últimos 20 años de todos lo lugares en los que he dormido, desde habitaciones de hotel en alguna ciudad perdida, alguna habitación rentada de forma temporal y hasta de un familiar o amigo quien con cariño ha deseado prestarme un lugar donde pernoctar e inclusive una pijama extra. Hoy puedo decir que se siente ajeno, y no solo por el lugar sino del tener que recordar día a día cuando despierto donde estoy, y la razón importante porque estoy aquí entre almohadas ajenas.

Quiero que me trates suavemente (II)

Ya había pasado casi año y medio del fatal accidente, y en mes de Julio era el aniversario del Flaco, de su Guapo como ella lo llamaba. Trataba de la manera mas madura llevar esta situación, – Estaba completamente enamorado de ella, de La Bonita. Había aprendido con el tiempo a sobre llevar sus caídas, ayudarla a levantarse y seguir adelante aunque por eso me llevara un par de rodillas raspadas y sangradas. Pero el Ángel que llevaba en su corazón era lo que mas hacia que me sintiera desconcertado, por una parte lo hermosa que era y por otra parte que no tenia el 100% de su cariño. Créanme, era muy difícil competir con un muerto, pero aún así estaba completamente seguro que antes del evento fatal yo ya había entrado en su corazón y sabía que continuaba en un huequito.

Caifanes 17 años después fue un reencuentro lleno de melancolía

Mane Caifanes 17 años después fue un reencuentro lleno de melancolía, cuando supe se reuniría la banda en el ViVe Latino del 2011 vino rápido a mi cabeza El Mane y cómo estaría presente con junto él en ese foro para volver a revivir el SoundTrack de mi vida. Este movimiento tan importante para mi denominado Rock en tu Idioma   lo compartí gran parte con primos y amigos; llegó entonces a mi casa Manuelillo (Mane Vargas como muchos lo conoces ahora) con un disco llamado El Diablito, una evolución tremenda respecto a su disco anterior. Escuchaba aquella guitarra tan imponente de Alejandro Marcovich y esos elementos tan mexicanos y característicos en La célula que explota, que desde el primer momento supe que sería un clásico del Rock en Español por el primer track que arrancaba Detrás de tí.