Posts Tagged ‘sueños’

Almohadas ajenas (I)

Hoy desperté en la habitación continua, este choque de calor que ha invadido mi ultima ciudad de residencia Zapopan ha generado que noche a noche deba dormir sobre las colcha solo en boxers y sin la necesidad de refugiarme a lo que yo llamaba sabanas frescas. Pero aún así este departamento que rento y que por el momento considero como mi hogar aún se siente extraño, como si las almohadas en las que descanso sean ajenas. -Y mira que las he pagado de mi propio bolsillo-. Pero a todo esto he tratado de hacer una remembranza de los últimos 20 años de todos lo lugares en los que he dormido, desde habitaciones de hotel en alguna ciudad perdida, alguna habitación rentada de forma temporal y hasta de un familiar o amigo quien con cariño ha deseado prestarme un lugar donde pernoctar e inclusive una pijama extra. Hoy puedo decir que se siente ajeno, y no solo por el lugar sino del tener que recordar día a día cuando despierto donde estoy, y la razón importante porque estoy aquí entre almohadas ajenas.

Historias de un Chaman (Parte 6: Los Martires)

Martines de León GuanajuatoYa llevaba 8 meses de constantes viajes internos a mi adolescencia, llegada la noche y conforme cerraba los ojos iniciaban mis ejercicios sobre control de Sueños y por ende el Renacimiento.

La situación de Querétaro continuaba inestable así que concluyeron mi contrato laboral y me dieron un plazo 30 días para entregar mi puesto (¿A quien? A nadie, ya que no se contrataría personal por la quiebra de la compañía) sería un tiempo razonable para encontrar otra opción de empleo.

Era aproximadamente las 1:30pm y estaba listo para salir a comer, me preparaba para ello pero continuaba con la ardua labor de entregar aunque archivar, ordenar, y guardar documentación era ahora mi actividad, esto no me generaba stress y descontento.

Historia de un Chaman (Parte 4: Sueños)

SueñosTodavía no era de mañana y escuchaba un golpeteo constante que hizo que despertara somnoliento. Algunas veces trataba de ubicar el sonido pero sabía que todavía estaba muy dormido para ubicarlo. La molestia de haberme quitado el sueño, me dio a la tediosa tarea de levantarme y buscar el ruido, como la molesta decisión de levantarse a matar un mosquito que está zumbando por tu oreja toda la noche.

Me dirigí al cuarto de mis hermanas donde su ventana daba a la calle y cual fuera mi sorpresa estar cara a cara en la ventana con el hermano Gaeta, con una sonrisa de de oreja a oreja. Di un salto hacia atrás y mi corazón comenzó a palpitar rápidamente por la impresión de ver alguien suspendido varios metros, ya que la habitación estaba en un segundo piso.